Dentro de las principales actividades que realizó la Asociación destacan las relacionadas con el sector energético, las cuales se centraron fundamentalmente en continuar luchando para que se den las condiciones de competitividad que tanto necesita nuestra industria.

En este sentido se mantuvo la estrategia de acercamiento con legisladores clave integrantes de las comisiones de Energía, Hacienda y Economía de la Cámara de Diputados, así como con los legisladores clave de las Comisiones de Energía, Hacienda y Comercio y Fomento Industrial de la Cámara de Senadores. Durante estos encuentros se logró posicionar a la industria, y de manera particular se plantearon alternativas para potenciar al sector energético, a la luz de la Reforma Energética propuesta por el Ejecutivo Federal.

Derivado de la presencia y los posicionamientos vertidos por la Asociación, durante los meses previos a la Reforma Energética, tuve la oportunidad como Presidente de ANIQ de participar en los Foros de Consulta que organizó el Senado de la República.

Durante mi comparecencia destaqué la situación actual del sector energético, al tiempo que propuse acciones muy concretas para impulsar la inversión y la competitividad en los sectores de refinación, gas natural y petroquímica básica.

Adicionalmente, la Asociación participó en varias reuniones con las tres principales fuerzas políticas del país, a quienes presentamos nuestras propuestas para impulsar la competitividad de la industria.

En el transcurso del 2008, el entorno económico global sin duda se vio afectado por la contracción mundial de los mercados; el flujo comercial de productos químicos sufrió un impacto sustancial, sobre todo en las exportaciones de México hacia sus principales socios comerciales, reduciendo con ello el crecimiento del comercio de la industria química.

Ante este contexto de contracción económica, ANIQ tuvo un rol fundamental en el establecimiento de estrategias de negociación a través de las cuales se sentaron las bases para proteger la producción nacional y fomentar su desarrollo.

Como resultado de las negociaciones celebradas con la Secretaría de Economía en torno a la iniciativa de reducción de aranceles propuesta por el Ejecutivo Federal, la ANIQ alcanzó acuerdos para la implantación de mecanismos que promuevan la competitividad de la industria, y que reduzcan el impacto en la producción nacional.

Los acuerdos antes mencionados sustentan su viabilidad en el establecimiento y operación de instrumentos tales como, la implantación de un programa de competitividad; el monitoreo permanente a las importaciones de productos sensibles; el seguimiento oportuno al comercio desleal; y el establecimiento de salvaguardas.

En otro orden de ideas, la Asociación mantuvo el impulso al Sistema de Administración de Responsabilidad Integral (SARI) mismo que ha sido exitoso en otros países y que tiene el objetivo promover el desarrollo sustentable en dos aspectos: Hacer de Responsabilidad Integral un medio que permita a las empresas lograr una ventaja competitiva y, llevar el compromiso a la cadena de valor del sector.

Derivado de este esfuerzo el pasado 1° de abril en el seno de la Comisión Consultiva Nacional de Normalización de Seguridad e Higiene, fue firmado con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) un acuerdo en el que se reconoce oficialmente a Responsabilidad Integral como un sistema que cumple con los criterios aplicables a los sistemas de administración en seguridad y salud en el trabajo.

Con este Convenio de Concertación la STPS se compromete a otorgar los reconocimientos de “Empresa Segura” en su tercer nivel, a las empresas incorporadas al Sistema que satisfagan los requisitos de la Secretaría. Un beneficio complementario, es que la Secretaría se abstiene de realizar inspecciones periódicas de Condiciones Generales de Seguridad e Higiene en el Trabajo a las empresas socias de la ANIQ, a partir de su incorporación al SARI.

Finalmente, quiero expresar mi agradecimiento al Consejo Directivo, a la Comisión Ejecutiva y a cada uno de los miembros de ANIQ, por la confianza que me brindaron durante toda mi gestión al frente de la Asociación, organismo altamente profesional y claramente representativo del sector químico establecido en México.